Carlos Carlín y La simpática Johana San Miguel fans del CAPITAN MEMO

viernes, 30 de octubre de 2009

http://www.youtube.com/watch?v=lptsiapNN6k


http://www.youtube.com/watch?v=ABHzajYAT4M


http://www.youtube.com/watch?v=H7Rx5b85JGo

Entrevista realizada por Jaime Bayly en Perú, en el programa el francotirador

http://www.youtube.com/watch?v=uow2FFcEM5o



http://www.youtube.com/watch?v=CuTcKqQw4IU


http://www.youtube.com/watch?v=0jaWyU_fX0M

ESPECTACULO DE STAND UP COMEDY en el SATCHMO LIMA-PERU

http://www.youtube.com/watch?v=wWL-G5X2CnQ

El showman Carlos Galdós


El showman Carlos Galdós presentará un nuevo show esta vez es Sólo para muejres", será un divertido monólogo en el que junto a las féminas, Galdós nos hará recordar algunos de los grandes enigmas entre hombre y mujeres. Dónde: Satchmo de Miraflores Cuándo: Todos los jueves de Octubre

JAZZ ZONE

jueves 29
“Humorbo” de Fabiola Arteaga
Hora: 8:15 pm cover: 35 soles
Continúa la temporada en el Jazz Zone de “Humorbo”, el nuevo unipersonal de Fabiola Arteaga. Luego de su exitoso stand up comedy “Sexo fuerte”, esta vez Fabiola -con su especial sentido de humor- hace un divertido recorrido por los temas que muchas veces no nos atrevemos a tocar: las curiosidades que todos tenemos acerca de las alternativas que existen (o inventamos) para hacer del sexo una actividad más divertida. En “Humorbo”, la también recordada ex madre superiora de El Santo Convento, utiliza su estilo desenfadado para poner en evidencia qué tan ridícula puede ser esta búsqueda de la satisfacción sexual, y deja en claro -con mucho humor y desde el punto de vista femenino- que todo vale, siempre y cuando sea divertido para los dos, los tres o cuatro…

Hugo Salazar en ´Cuídese de las imitaciones´
Hora: 10:30 pm Cover: 30 soles
El gran comediante Hugo Salazar presenta nuevo espectáculo que hará reír de principio a fin titulado "Cuídese con las imitaciones", una nueva propuesta altamente pirateable. En este nuevo show el comediante reflejará la pasión que la gente siente por los personajes que trascienden en la vida diaria, ese sentimiento bueno o malo que el público siente cuando lo escucha hablar. Hugo se transformará entonces en Alan García, Alberto Fujimori ó Alejandro Toledo. Pero también se harán presentes sus cantantes favoritos, aquellos que ahora llamamos del recuerdo, tales como Raphael, Julio Iglesias, Eros Ramazotti, Armando Manzanero o más cercanamente Enrique Iglesias y Pedro Suárez Vértiz.

Concierto de Tachenko (Pamplona, 14/05/2009)



Tachenko se presentó el jueves 14 de mayo en la Universidad Pública de Navarra (UPNA), cerrando el ciclo de conciertos de esta temporada.

Antes tocó la banda local Sol de invierno (poco más de media hora).

Sol de invierno es la mezcla de varios estilos. Es un grupo de rock, aunque también se notan pinceladas pop, lo que explica que tocasen versiones de Quique González (Cuando éramos reyes), Antonio Vega (El sitio de mi recreo, dedicada a su memoria), y Joaquín Sabina (Pacto entre caballeros).

Se presentaron con la formación de voz, guitarra, bajo y batería, y en algunas canciones colaboró con ellos un teclista. No pudo asistir su segundo guitarrista, a pesar de lo cual sonaron con mucha contundencia.
No conocía al grupo, pero me gustó.



Y tras un breve receso para cambiar los equipos saltó al escenario Tachenko.

Vinieron a presentar su último disco, un recopilatorio titulado Los años hípicos (su primer trabajo para Limbo Starr) en el que repasan temas de su ya no tan corta trayectoria (3 discos y 2 singles).

Tachenko es un grupo de pop por la gran importancia que dan a las melodías, aunque por el sonido y la potencia se podría considerar un grupo de rock.

En su concierto de la UPNA quedaron claros ambos aspectos, gracias a enérgicas interpretaciones de temas como El tiempo en los Urales, Protestas pacíficas, Amable, Arriba mi amor, Rayos y centellas (a petición del público), El mundo se acaba o Quemados por el sol.

También presentaron canciones nuevas que se supone que verán la luz en algún single o en algún disco de larga duración. (Una de las nuevas se titulaba El Respland’or, y la apóstrofe entre la “d” y la “o” debe tener su importancia, a juzgar por lo que dijo Sergio Vinadé).

Los músicos de Tachenko están muy experimentados y se manejan con soltura por el escenario. Ofrecen un buen sonido y son simpaticos. El de la UPNA era un concierto gratuito, con poco público, parte del cual estaba allí sólo por curiosidad. Pero los zaragozanos completaron una buena actuación, que nos reafirmó a los que ya los conocíamos y dejó un agradable sabor de boca a los que no los conocían.

Esperemos que de esta manera el grupo siga creciendo y pueda alcanzar el lugar que merecen en la música española (aunque tal como están las cosas...).

Concierto de Calamaro en el Kursaal (San Sebastián, 9/05/2009)



A lo largo de los años he tenido la suerte de asistir a muchos conciertos. Entre todos ellos, los de Calamaro siempre son especiales, por varios motivos:
Primero, porque es uno de mis músicos favoritos desde que supe de él, allá por los años 90, al frente de Los Rodríguez.
Pero sobre todo, por las reacciones tan extremas que provoca en su público. Calamaro es un músico excesivo, y pertenece a ese tipo de artistas a los que se les adora o se les odia.
Lógicamente, a sus conciertos acuden los que lo adoran, y no tratan de disimular la admiración que profesan hacia su ídolo.
Sus conciertos son una celebración, y tienen algo de litúrgico. Sus fieles corean (coreamos) con pasión todas y cada una de sus canciones. Sea uno de sus hits más populares, sea un tango, o sea una canción escondida entre más de un centenar de huevos de su prodigioso Salmón.
Pese a que el concierto del auditorio Kursaal estaba pensado (imagino) para disfrutarse sentado, hubo quien permaneció levantado de principio a fin (dándole su vida a ese para-avalanchas).
Hubo también momentos de karaoke colectivo. A veces “la lengua popular” gritaba tanto que resultaba imposible escuchar a la banda, y eso que era potente: 3 guitarras, bajo, teclados y batería.
Y emoción. Abrazos entre los asistentes. Cánticos populares (Ari, Ari, Ari, Calamaro lehendakari). Ovaciones. Intensidad y, en fin, todos los ingredientes habitales en un concierto de Calamaro.

Después de hacer mención al espectáculo ofrecido por el público (parte esencial tratándose de un concierto de Calamaro), nos centraremos en lo que ocurrió sobre el escenario.
El concierto empezó con puntualidad. A las 21:00 se apagaron las luces y una “voz en off” dijo algo así como: “Es un honor para mí, como ciudadano de San Sebastián, presentaros al Maestro, Andrés Calamaro”.
No vimos al presentador, y nadie dijo a quién pertenecía esa voz, pero fuimos muchos los que supimos al instante que se trataba de Loquillo. Algunas cosas son inconfundibles.
Y de esa manera salió al escenario Calamaro y su banda, para desgranar durante más de dos horas algunas joyas de su repertorio.
Andrés fue el Andrés de las grandes ocasiones. Vestido todo de negro, con sus eternas gafas de sol, de las que no se desprendió salvo en alguna ocasión, para dar las gracias al público.
Es una estrella del rock a la vieja usanza. Derrochó actitud, poses y carisma. Sobre todo, durante las canciones en las que no tocó la guitarra y estuvo más libre para patearse el escenario de un lado a otro, gesticulando histriónicamente. (Inolvidable la interpretación de “Crímenes perfectos”).
A la maestría de Calamaro hay que añadir que cuenta con una banda enorme (quizás la mejor banda de rock’n’roll que se pueda ver ahora mismo en nuestro país). Las canciones suenan musculosas, brillantes, sólidas, incontestables. Te pasan por encima.
Aunque también hubo momentos para el intimismo, como los dos tangos (piano y voz en Jugar con fuego, piano, voz y una levísima guitarra acústica en Los mareados).

En el Kursaal sonaron, entre otras, La parte de adelante (con la que abrieron), El salmón, Los aviones, Media verónica, Estadio Azteca, Los chicos (con la que todo el público se puso en pie y emitió una de las mayores ovaciones de la noche), Todo lo demás, Paloma (la emotividad de esta canción pone los pelos de punta), y muchas más.
Con un repertorio tan extenso como el de Calamaro, es imposible que no quedasen canciones fuera, pero de las habituales faltaron Te quiero igual y Loco. (Tampoco tocaron Maradona, aunque el público la coreó entre canción y canción).
Por no hablar de las favoritas de cada uno. Yo sigo confiando en poder escuchar en algún concierto temas como Cuando te conocí o Con Abuelo, pero tendré que seguir esperando.

En definitiva: que Calamaro no defraudó. Al día siguiente tocó en Madrid y se ha generado cierta polémica por ciertos comentarios que hizo en contra del el diario El País.